LA MADRE TIERRA… *Los globos contaminan al Medio Ambiente…*… POR: Carlos Cortés Jr.

    POR: CARLOS CORTÉS VELÁSQUEZ

    ¿Se acuerda usted de la película de Disney y Pixar, UP, Una aventura de altura, cuando Carl Fredricksen puso los globos en su casa? Les diré que son en realidad.

    Son recipientes de material flexible rellenos de aire o helio, sirven para decoración en cumpleaños y otras celebraciones y constituyen un buen soporte publicitario, al poder imprimir sobre ellos en varios colores, sirviendo de conmemoración o recordatorio de eventos.

    Cuando sueltan los globos llenos de helio como parte de una celebración, los que se escapan cielo arriba, pueden flotar a grandes alturas y volar a la deriva durante kilómetros. Pero también, los globos pueden provocar graves daños y la muerte en animales.

    Sin embargo, cuando los perdemos de vista, los globos vuelven a caer al desinflarse o explotar, y no debemos perder de vista que este material, aparentemente tan inofensivo, puede implicar una terrible agonía, provocar estragos y muerte, tanto en la tierra, como en el mar o en el aire.

    Normalmente, la muerte se produce cuando los animales intentar tragar los globos y el material obstruye el sistema digestivo, impidiendo que el animal se alimente, y de esta manera mueren lentamente de hambre.

    Entre las víctimas de los globos, están delfines, ballenas, vacas, perros, ovejas, aves, y especialmente en gran riesgo están las tortugas, en cuya dieta se incluyen las medusas y que pueden ingerir los globos al confundirlas. Otros animales, se enredan en los globos, dañando sus patas, sus alas, impidiéndoles la movilidad para que puedan buscar comida.

    El helio se formó en los primeros momentos del Big Bang y es el segundo elemento más abundante en el Universo -junto al hidrógeno-, y constituye el 99,9% de la materia-; una cuarta parte de la masa del Sol es helio y, de hecho, en la atmósfera de nuestra estrella fue descubierto, en 1868, antes de ser detectado en la Tierra.

    En nuestro planeta solo quedan depósitos atrapados en el subsuelo, mezclados con petróleo o con gas natural, como resultado de la desintegración natural de rocas radiactivas, a lo largo de miles de años. Al ser más ligero que el aire, es un fluido ‘fugitivo’, que en cuanto es liberado escapa a través de la atmósfera al espacio exterior. Por eso los globos tienen esa irresistible tendencia a escapar de las manos de los niños y ascender hasta perderse de vista en el cielo.

    Además, las cintas usadas para atar los globos suelen ser de materiales difícilmente biodegradables y perdurar asimismo mucho tiempo en el medio ambiente. En algunos casos, se añade una pequeña válvula de plástico a los globos que no se biodegrada jamás.

    Los efectos de los globos son tan obvios y nocivos que, en algunas regiones de los EEUU, Reino Unido y Australia, han prohibido la suelta masiva de globos.

    Según la Marine Conservation Society, el número de globos encontrados en las playas del Reino Unido, se ha triplicado en los últimos 12 años- hasta llegar a la cifra de 11,5 globos cada kilómetro. Teniendo en cuenta que esta cifra sólo refleja los globos que terminan en las playas y no aquellos que caen en mar abierto y en la tierra, las cantidades son considerables.

    Para ayudar a nuestro medio ambiente, la alternativa más fácil es el uso de globos inflados solo con aire, que no vuelan y mantenerlos controlados. Si quieres que se puedan mantener altos existen varillas para agarrar, no usar válvulas de plástico para cerrarlos, sino hacer un nudo a mano. También hay globos alargados con los que se hacen divertidas figuras de animales. En caso de usar globos con helio, algunos consejos son atarlos bien, usarlos en zonas interiores, usar cordel de algodón y no cintas plásticas para agarrarlos.

    Debemos cuidar el ambiente. Y todos, como buenos vecinos de este planeta, debemos poner nuestro granito de arena. Hagámoslo.

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