Víctor Hugo Martínez
Unos pulmones provenientes de Tampico cruzaron cientos de kilómetros con un solo objetivo: darle una nueva oportunidad de vida a un paciente en Monterrey. Mientras en tierra el tráfico seguía su ritmo habitual, en el aire se desarrollaba una carrera silenciosa contra el tiempo.
El operativo comenzó alrededor de las 15:00 horas de ayer viernes y movilizó a corporaciones de emergencia, personal médico y aeronaves oficiales para reducir al mínimo el tiempo de traslado de los órganos.
De acuerdo con autoridades de Protección Civil de Nuevo León, los pulmones salieron desde el Hospital General de Tampico con destino al Aeropuerto Internacional Mariano Escobedo, donde posteriormente fueron trasladados en helicóptero hacia los campos de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

El trayecto aéreo permitió reducir el tiempo de traslado de aproximadamente una hora y media a solo 10 minutos, un factor clave para preservar la vitalidad de los órganos antes del trasplante.
En el despliegue participaron elementos de Protección Civil estatal, Bomberos de Nuevo León, Policía y Tránsito de Monterrey, paramédicos del CRUM y personal médico especializado.
Después de las 18:00 horas, los pulmones fueron llevados en ambulancia al Hospital Christus Muguerza, donde médicos realizarían la cirugía que podría cambiar por completo la vida del paciente receptor.
Más allá del operativo aéreo y la logística médica, la escena también dejó una imagen poderosa: un órgano saliendo desde Tampico, Tamaulipas para convertirse, kilómetros más adelante, en respiración, esperanza y tiempo para alguien más.
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