Víctor Hugo Martínez
Lo que comenzó como un generoso préstamo para un viaje familiar a Playa Miramar, terminó en una escena de reclamos, patrullas y un motor silenciado por el despecho en plena Carretera Tampico-Mante.
Con un solo movimiento desde su celular, un hombre en Nuevo León no solo inhabilitó su camioneta Toyota Raize 2024, sino que también cortó de tajo las vacaciones de su novia al enterarse de que el «invitado especial» en el trayecto era, nada menos, que el exesposo de ella.
Elementos de la Guardia Estatal de Tamaulipas localizaron el vehículo varado a la altura del kilómetro 2 de Villa Cuauhtémoc.
Los ocupantes, identificados como Martha Amelia «N», de 32 años, y José Guadalupe «N», de 42, quedaron a la deriva luego de que el propietario activara el sistema de apagado remoto tras confirmar la presencia del exmarido en el grupo.
Inicialmente, el dueño del vehículo reportó ante la Fiscalía de Tamaulipas un presunto abuso de confianza, alegando que conocidos se habían llevado la unidad sin autorización.
Sin embargo, conforme avanzó la indagatoria, admitió que él mismo había entregado las llaves a su pareja para que paseara con sus hijos menores, pero que la inclusión del exmarido en el plan de viaje cambió drásticamente su disposición.
De acuerdo con el reporte policial, al momento de la intervención, los adultos presentaban indicios de viajar en estado de ebriedad.
Martha Amelia explicó a los oficiales que el automóvil le había sido prestado voluntariamente por su novio y que el destino final era el máximo paseo turístico del sur de Tamaulipas.
Tras verificar en Plataforma México que la unidad no contaba con reporte de robo vigente, y ante la naturaleza del conflicto de pareja, las autoridades no procedieron con detenciones.
Trascendió que los viajeros, cuyo sueño de pisar la arena de Miramar quedó frustrado por un comando digital, tuvieron que gestionar su propio regreso al estado de Nuevo León.
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